Muchos de los pacientes que acuden a mi consulta de terapia de pareja en Pamplona llegan con la misma duda: ¿Vale la pena seguir intentándolo o estamos alargando lo inevitable? > No existe una respuesta universal, pero como especialista en intervención relacional, identifico 4 señales clave que indican que una relación aún tiene potencial de reconstrucción:
Existencia de un «Nosotros» residual: A pesar de los conflictos, ¿todavía hay momentos de complicidad o intereses comunes? Si hay un proyecto de vida que ambos valoráis, hay base para trabajar.
Responsabilidad compartida: La relación tiene solución cuando ambos dejan de buscar «quién tiene la razón» y empiezan a preguntarse «qué estoy aportando yo al conflicto».
Voluntad de cambio: El amor no es suficiente; se necesita disposición para modificar patrones de conducta que hacen daño.
Respeto mutuo: Si aún existe respeto básico, incluso en la crisis, el vínculo se puede sanar.
¿Cuándo es mejor considerar la separación? Cuando aparece la indiferencia total, el maltrato o la negativa sistemática de una de las partes a trabajar en el vínculo. En estos casos, la terapia de pareja ayuda a realizar una separación consciente y sana, especialmente importante si hay hijos de por medio en Pamplona.


