Si le preguntara a tu pareja ahora mismo qué opina sobre que te escribas mensajes privados con un/a ex, ¿sabría responder con certeza o tendría que adivinarlo? Y si te preguntara a ti: ¿sabes exactamente dónde termina la «amabilidad» y empieza la «infidelidad» para tu pareja?
La mayoría de las parejas que entran en mi consulta operan bajo lo que llamamos un Contrato Implícito.
El Contrato Implícito es asumir que, por el mero hecho de querernos y estar juntos, compartimos el mismo código etico sobre la lealtad, el deseo y la exclusividad. Asumimos que «monogamia» significa lo mismo para los dos. Y ese es, estadísticamente, el error más caro se suele cometer.
Hoy quiero hablaros de la Gestión del Deseo y presentaros una herramienta gratuita que he desarrollado para transformar ese contrato silencioso en un Acuerdo Consciente.
El mito de la «Monogamia por Defecto»
Vivimos en una cultura que nos vende un pack indivisible. Si somos pareja, se asume que:
- No nos atrae nadie más.
- No miramos a nadie más.
- Toda nuestra satisfacción erótica y afectiva debe venir del otro.
La realidad clínica es mucho más testaruda. El deseo es un organismo vivo que no entiende de contratos matrimoniales. Sentir atracción por terceras personas no es una patología, es una función biológica.
El problema no es que te guste alguien del gimnasio o que tengas curiosidad por una experiencia nueva. El problema es la Gestión de la Sombra: qué haces con eso.
- ¿Lo reprimes hasta que se convierte en frustración?
- ¿Lo actúas en secreto (micro-infidelidades)?
- ¿O tienes un espacio seguro para hablarlo y decidir si cabe o no en vuestra relación?
La trampa de la Micro-Infidelidad
En la era digital, los límites se han vuelto borrosos. Para algunos, dar un like a una foto sugerente es «apreciar arte». Para su pareja, es una puñalada de inseguridad. Para unos, el porno es «intimidad privada»; para otros, una traición.
Si no habéis definido explícitamente vuestras líneas rojas en lo digital, estáis jugando a la ruleta rusa. Cuando el límite no está hablado, la transgresión es cuestión de tiempo.
Vínculo Consciente: De la Suposición a la Negociación
Llevo meses trabajando en una herramienta para facilitar esta conversación. Me di cuenta de que muchas parejas no hablan de esto porque no tienen el vocabulario o porque les da terror que la pregunta se interprete como «ya no te quiero».
Por eso he creado el Diseñador de Acuerdos de Pareja.
No es un test de compatibilidad. Es un simulador de escenarios que os obliga a separar dos conceptos que solemos mezclar:
- Mi Deseo (Yo): ¿Tengo curiosidad por esto? (Desde bailar pegados hasta el sexo con otros).
- Mi Gestión (Tú): Si tú lo haces, ¿puedo soportarlo o me rompe?
La Asimetría es la norma, no la excepción
Es muy raro que ambos miembros de la pareja quieran exactamente lo mismo al mismo tiempo. Lo habitual es la asimetría:
- Eva puede tener mucha curiosidad sexual pero cero tolerancia a que su pareja se enamore.
- Su pareja puede tener cero interés sexual en otros, pero no le importa que Eva tenga aventuras esporádicas si vuelve a casa.
Esta herramienta visibiliza esas diferencias sin juzgarlas. El objetivo no es que seáis iguales, sino que vuestros deseos y límites encajen de forma ética.
¿Para quién es esta herramienta? (Spoiler: No es solo para modernos)
He diseñado el algoritmo para que sea útil en dos escenarios opuestos:
1. Para Blindar la Monogamia
Si vuestro objetivo es la exclusividad total, esta herramienta es vuestra mejor aliada. Os ayudará a definir los «perímetros de seguridad»:
- ¿Es el móvil privado o accesible?
- ¿Qué hacemos si un ex aparece?
- ¿Dónde está el límite del tonteo en una fiesta? Al marcar «0% de Deseo» en las opciones de apertura, la herramienta os confirmará un Acuerdo de Cierre. Y eso, verlo escrito y pactado, da una paz mental que la suposición nunca dará.
2. Para Gestionar una Apertura (Relación Abierta / Poliamor)
Si hay curiosidad por abrir la relación, hacerlo «a lo loco» es garantía de desastre. La herramienta os obliga a ir paso a paso:
- Primero lo social (bailar, citas).
- Luego lo físico (besos, sexo).
- Finalmente lo afectivo (vínculo, dormir juntos). Descubriréis que quizá tenéis «Luz Verde» para el sexo esporádico pero un «Límite Rojo» absoluto en el enamoramiento. Saber esto ANTES de abrirse ahorra años de terapia y sufrimiento.
Cómo usar la herramienta
He incrustado la aplicación directamente aquí abajo para que podáis usarla de forma privada y anónima (los datos no se guardan en ningún servidor, mueren en vuestro navegador).
El Protocolo:
- Momento de Calma: No hagáis esto después de una discusión o con prisa.
- Modo «Silla Caliente»: Necesitáis estar juntos físicamente con un solo dispositivo (móvil, tablet u ordenador).
- Honestidad Brutal: Si marcas un deseo bajo cuando en realidad es alto por miedo a que tu pareja se enfade, estás falseando el contrato. El resultado no servirá.
- Revisión de Resultados: Al final, obtendréis un Mapa de Acuerdo.
- Verde: Zonas de confort compartidas.
- Ámbar: Zonas que requieren negociación fina (Protocolos de seguridad).
- Rojo: Zonas de veto. Si uno dice «No puedo gestionarlo», la actividad se detiene. El límite del más conservador siempre marca el ritmo de la apertura.
Diseña vuestro Acuerdo Ahora.
Accede al cuestionario.
Conclusión: El mapa no es el territorio
Esta herramienta os dará un mapa, pero caminar el territorio es cosa vuestra.
Descubrir que tenéis visiones diferentes sobre la intimidad no es malo. Lo tóxico es ignorarlo. Una pareja que puede decirse a la cara «Me gustaría follarme a otros pero elijo no hacerlo porque cuido nuestro pacto» es infinitamente más sólida que una que dice «Yo solo tengo ojos para ti» mientras se baja Tinder en el baño.
La consciencia duele al principio, pero libera después.
Si al terminar el ejercicio sentís que vuestro mapa está lleno de zonas rojas o conflictos que no sabéis resolver, recordad que mi consulta está abierta para ayudaros a traducir esos desacuerdos en un vínculo más fuerte.
¿Te atreves a saber la verdad de vuestro acuerdo?



