Hoy quiero compartir con vosotros una dinámica que recomiendo a menudo en terapia sexual y de pareja, y que puede abrir puertas fascinantes a la comprensión mutua, la confianza y, por supuesto, ¡al placer! Sé que en terapia de pareja abordamos temas cruciales como el poder, los límites, la entrega, la comunicación (¡esa escucha activa tan necesaria!) y el juego. Pues bien, esta práctica nos permite tocar todos estos puntos de una forma vivencial y muy reveladora.
¿De qué va este «juego»? Explorando el Poder
La dinámica que os propongo es una práctica erótica y de conexión diseñada para realizar en pareja. Su objetivo es explorar diferentes sentires y roles, especialmente aquellos relacionados con el poder y la entrega. Lo más evidente, y a la vez lo más profundo, son las preguntas que emergen:
- ¿Qué siento yo cuando ejerzo el poder sobre ti?
- ¿Qué siento cuando me entrego completamente a la otra persona, soltando el control?
Es importante entender que esta dinámica de «dominio-sumisión» no se trata de replicar estereotipos dañinos, sino de explorar una polaridad clásica que, de una forma u otra, existe dentro de todos nosotros (sí, ¡ese «juez interno» o superyó del que a veces hablamos!). Aquí, lo hacemos desde la consciencia, el acuerdo y el juego.
Preparando el Terreno: Los Primeros Pasos Conscientes
La magia de esta práctica radica en la consciencia con la que la realizamos. Así que, antes de empezar, ¡preparémonos!
- Decidir los Roles: Conversad y decidid quién va a jugar el rol de «Top» (quien ejerce el poder, quien dirige la acción) y quién el rol de «Bottom» (quien se entrega, quien sigue las indicaciones). Recordad que estos son roles para el juego; podéis intercambiarlos en otra ocasión.
- Palabras de Seguridad (¡Imprescindibles!): Elegid vuestras palabras clave. Un sistema clásico y efectivo es:
- Verde: ¡Todo genial, me encanta, sigue!
- Naranja/Amarillo: Voy bien, pero vamos a bajar un poco la intensidad o cambiar algo, me está generando una ligera incomodidad o necesito un respiro.
- Rojo: Parada inmediata. El juego se detiene por completo, sin preguntas en ese momento.
Es vital que ambos os sintáis cómodos usando estas palabras y que se respeten al instante.
- Tiempo de Duración: Acordad un tiempo para la dinámica. Para la primera vez, quizás 30 minutos o una hora sea suficiente para explorar sin agotarse.
- Conexión Inicial (El Preludio Consciente): Antes de sumergiros en el juego de roles, os recomiendo empezar mirándoos a los ojos durante unos 5 minutos. En silencio o compartiendo en voz baja lo que sentís al conectar de esta manera. Es una forma preciosa de sintonizar y crear un espacio de intimidad y presencia.
¡A Jugar! La Dinámica en Acción
Una vez listos, ¡que comience el juego!
La persona que ejerce el rol de Top (quien manda) utilizará un lenguaje imperativo. El juego es sencillo y obvio en su inicio: «ven», «vete», «sube», «date la vuelta», «hazme una infusión», «desabróchate la camisa», «baila para mí»…
A partir de aquí, la dinámica irá cogiendo la forma única de vuestra pareja. Puede tornarse más erótico, pueden aparecer vergüenzas que sanar, quizás algo de culpa o miedo, pero también muchísima curiosidad y una excitación nueva y chispeante.
- Para la persona Top: Es una oportunidad para autoafirmarse, para «ser» y ejercer ese poder de forma consentida. Para desarrollar una narrativa, ser creativa, salir de su zona de confort, atreverse a pedir, a dirigir y, por supuesto, buscar su propio placer en la experiencia de mandar y ser obedecida/o. Es un «yo puedo» en acción.
- Para la persona Bottom: Es una invitación a conectar con el soltar el control, a liberarse de la presión de «tener que hacerlo bien». Es una exploración de la entrega (a la otra persona, al momento, al placer) y una oportunidad para conocer y comunicar sus propios límites de una forma segura.
Una Nota Importante sobre la Intensidad:
Para esta primera experiencia (y siempre, según vuestros acuerdos), recomiendo no enfocarse demasiado en el dolor físico. Aunque explorar sensaciones intensas puede ser parte del BDSM (y esa es otra puerta fascinante), el objetivo principal de este juego no es la dinámica sádico-masoquista, sino la exploración del dominio y la sumisión desde un lugar más amplio. Podría ser interesante observar qué sentimos si, por ejemplo, se nos «castiga» simbólicamente (como cuando éramos niños/as), pero siempre manteniendo el foco en la exploración lúdica y consentida del poder y la entrega, no en el sufrimiento.
El espíritu de este juego es explorar, curiosear, reír juntos, jugar, excitarse, atreverse y, sobre todo, conectar.
El Tesoro Escondido: La Conversación Post-Juego
Cuando el tiempo acordado para la práctica acaba (o si alguien dice «rojo»), llega uno de los momentos más importantes y nutritivos: ¡hablar!
Este es el espacio para integrar la experiencia, para compartir todo lo no hablado durante la dinámica. Algunas preguntas para guiar la conversación pueden ser:
- ¿Cómo te has sentido en tu rol?
- ¿Qué ha sido lo que más te ha gustado? ¿Y lo que menos?
- ¿Has descubierto algo nuevo sobre ti?
- ¿Has descubierto algo nuevo sobre mí o sobre nosotros como pareja?
- ¿Hubo algún momento en que quisiste usar una palabra de seguridad y no lo hiciste? ¿Por qué?
- ¿Qué te gustaría explorar la próxima vez?
Esta conversación es oro puro. Ayuda a procesar las emociones, a entender mejor al otro y a uno mismo, y a fortalecer la confianza y la intimidad.
Cierre y ¡A Explorar!
Como veis, esta dinámica es mucho más que un simple juego; es una herramienta de autoconocimiento y crecimiento en pareja. Os animo a probarla con la mente abierta, mucho cariño, respeto mutuo y, sobre todo, ¡con ganas de divertiros y redescubriros!
Cada pareja es un mundo, así que adaptadla, hacedla vuestra y disfrutad del viaje. Ya me contaréis qué tal la experiencia si os animáis.
Con cariño y ganas de que exploréis,


